Todos sabemos la importancia que tiene la electricidad en nuestra vida cotidiana y que, para producirla, se utilizan recursos naturales y minerales: agua, gas y combustibles derivados del petróleo.
Según datos suministrados por la Agencia Internacional de Energía (AIE, en inglés IEA), las necesidades energéticas básicas del mundo aumentarán en un 55 % entre 2005 y 2030. Alrededor de la mitad del incremento de la demanda global corresponderá a la producción de energía eléctrica.
Por estas razones, es importante que ayudemos a conservar los recursos y a preservar el ambiente. La pregunta es cómo podemos contribuir. La respuesta es muy sencilla: con pequeños hábitos de consumo.
Acordate, sólo se trata de usar la energía eléctrica de manera más eficiente.
Buenos hábitos para un mundo con más energía. |